Manifiesto InterDID 2012
Celebramos el Día Internacional de la Danza 2012 en un contexto de, por qué no decirlo, de desasosiego general.
No son tiempos fáciles, y la Danza, siempre frágil, sufre especialmente este momento de futuro incierto, de desequilibrios económicos, de profundos cambios en nuestras estructuras sociales y laborales…
En este día de y para la Danza queremos mantener el paso firme que ya iniciamos el pasado año 2011, empeñados en aglutinar a TODOS los profesionales de la danza, para lograr un mayor conocimiento y reconocimiento de nuestra profesión; más ahora, cuando es también nuestra responsabilidad como profesionales del arte, recordar y acordar el papel que la cultura en general, y la danza en particular, representa para el avance y bienestar de nuestras sociedades.
No lo olvidemos: la danza agudiza los sentidos, contribuye al bienestar colectivo y a la integración social de las personas y es también un excelente motor creativo, generador de empleo, directo e indirecto, y de riqueza: Sólo en la venta de entradas, el pasado año la Danza facturó más de 14 millones de €. Estos datos económicos no reflejan, ni de lejos, los otros beneficios generados por la Danza: su dimensión social, integradora, terapéutica, beneficiosa para los individuos y para la sociedad en su conjunto. Si esto fuera cuantificable, ¿de qué rendimiento estaríamos hablando? Con la ella y a través de ella, todos mejoramos; todos ganamos.
Por ello, a través del Día Internacional de la Danza reafirmamos nuestra convicción de que un futuro sostenible para la danza sólo puede ser alcanzado a través del esfuerzo colectivo de todos (gobiernos, administraciones, entidades empresariales….) pero, sobre todo y ante todo, a través de la unión de nuestras fuerzas, las fuerzas de los y las profesionales, que con nuestro trabajo logramos (a veces de forma excesivamente silenciosa) mejorar el bienestar de las personas, incluso a veces por encima del nuestro propio.
Con este objetivo en mente, este año 2012, desde Danza-T, hemos logrado reunir de nuevo a profesionales de las artes escénicas desde distintos rincones de nuestra geografía española para celebrar conjuntamente nuestro día, y para apuntar que juntos seguimos abriendo camino y aunando esfuerzos por y para nuestro trabajo.
Danza-T. Red de Trabajadores de la Danza
 |
| Wayne McGregor, por Nick Mead |
|
El nuevo milenio trajo consigo nuevas formas de inspiración, ayudadas por todo aquello que alguna vez se llamó 'progreso humano'. Nunca antes, personas tan conectadas habían logrado ignorar tanto a todo cuanto les rodeaba.
Tener un puente de un día por Navidad es, como diría mi madre, un auténtico consuelo de tontos. Suficiente como para llevar toda la semana deseando que llegue el viernes y necesario para tener algo de ilusión por las fiestas.
Teníamos diecisiete y ensayábamos para interpretar La Bayadère (siempre me gustó más decirlo en francés). Nos moríamos del sueño porque también se acercaba la PAU y yo no entendía por qué tenía que saber derivadas si lo mío era la Publicidad y no la Administración de Empresas. Ese año iba a realizar mi primer solo en puntas durante el acto de las sombras... piqué, piqué, piqué en dehors... ¿luego jeté en tournant?
En Santa Cruz nos abrían un auditorio, pero nosotras soñábamos con ir a vivir a Madrid. Allí vi mi primer y único Corsario, o al menos su Pas de Trois. Tú siempre fuiste más espabilada, el problema es que sólo me di cuenta a la mañana siguiente en la puerta de instituto, cuando desde lo lejos me gritaste: "Adivina lo que tengo... mua, mua, dos besos de Julio Bocca. Me fui al backstage después de la actuación". Créeme, todavía me duele recordarlo.