Día Internacional de la Danza 2012 (I)

23:31 Esther Morales Hernández 0 Comments

Taller de danza clásica en el Auditorio de Tenerife*. Extraída de @Auditoriotfe
Tengo que admitir que la programación de este año por el Día Internacional de la Danza ha resultado ser bastante pobre. No culpo a nadie... en serio, me encantaría entrar en política, pero perdería lectores a un ritmo exhacerbado. Por esta razón, en vez de informar sobre las actividades que se van a hacer -tal y como hice el año pasado-, he decidido que es mejor contar, en una especie de relato o crónica personal, todo aquello a lo que asisto.

Esta mañana me he acercado al Auditorio de Tenerife para participar en el taller de danza clásica en el que me había inscrito. Nunca antes había ido a alguna actividad organizada específicamente por el Día de la Danza, más bien me limitaba a ir a ver a las compañías y propuestas que traían por la isla y me pasaba también por allí el día en el que las escuelas hacían sus exhibiciones.

Para ser franca, me había apuntado, pero no estaba del todo segura de querer asistir. Sin embargo, una compañera del Teatro Victoria me animó a que fuera y a lo tonto acabé madrugando un sábado -algo fácil cuando estás en paro y vives en un domingo continuo-. La razón por la que estuve a punto de desistir se hizo latente nada más pisar la entrada del Auditorio, y es que debo confesar que los moños me intimidan

Sé que no es fácil de comprender, adoro el ballet, con sus ñoñerías, sus tutús y sus zapatillas rosas. Lo que no aguanto es todo el protocolo o parafernalia que hay alrededor, sobre todo porque es algo que hace sentir muy incómodos a aquellos que, como yo, practicamos esta actividad por simple diversión.
A pesar de mis desahogos por Twitter, me alegró comprobar lo equivocada que estaba nada más entrar en la clase. El taller lo impartía Rosalina Ripoll, profesora en el Centro Internacional de Danza de Tenerife y en la Compañía de Miguel Navarro, Ballets de Tenerife. La clase, de Nivel Intermedio, duraba dos horas y se daba en la Sala Puerto del Auditorio.

Las instalaciones eran idóneas, con buen suelo, buena iluminación, bastante espacio y, como me viene gustando en los últimos meses, ningún espejo. Lo único de lo que me podría quejar es de las barras, les faltaba estabilidad y a mí me quedaban algo bajas, lo que hacía que mis hombros se descompensaran más de la cuenta.

 Ahora bien, aparte de lo encantadores que me parecieron la profesora y sus impresionantes pies de quintas perfectas, la clase finalmente logró conquistarme. Me gustó mucho el ritmo fluido y al mismo tiempo cuidado de todos los ejercicios. Hay infinitas formas y tipos de clases de ballet, pero por regla general, las lentas hacen mucho hincapié en la técnica y son muy duras; y las rápidas, se puede decir que ayudan en cuanto a agilidad, pero hacen perder limpieza.

Aunque me dio la sensación de que faltaban muchos ejercicios, lo que -supongo- se deberá a que un taller de dos horas no es lo mismo que una clase normal y cotidiana, he de admitir que salí con la sensación de haber trabajado todo lo esencial. 

Esta última semana he estado con una lesión en el talón que se debe, probablemente, a una sobrecarga muscular, por lo que me daba algo de reparo no rendir del todo en el taller de hoy. La sorpresa fue que mi pie se portó muy bien, aunque me lo hizo pasar mal en el ejercicio de piruetas, en el que no conseguí terminar ninguna doble y fui, como quien dice, de 'saltito en saltito'.

Ilusa de mí, hoy descubrí que las piruetas en dedans salen mejor si me dejo de tonterías y pongo de una vez los brazos en quinta, y también que estaba haciendo más giros de la cuenta por no orientar correctamente el tronco. Tener la oportunidad de aprender de profesores distintos es muy importante, por eso resulta tan gratificante poder llevarse algunos tips y motivaciones de más en el bolsillo.

En general, la experiencia ha resultado muy satisfactoria, y prueba de ello es que si tuviera que repetirla y madrugar todos los sábados, estaría más que dispuesta a hacerlo. 

Un último apunte, también se impartieron hoy talleres de Danza en Familia y de Baile Latino, y esta noche la Compañía Ballets de Tenerife interpretó Tchaikovsky Pasión junto a la Orquesta Sinfónica de Tenerife. Mañana habrá más actividades, aunque lo mejor es que se informen a través de la web del Auditorio, de su cuenta de Facebook o de su Twitter.

  *En la foto... yo al fondo, con falda, calcetines blancos y mis rizos escondidos entre horquillas.

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